Y es que los niños ochenteros tuvimos que tragar mucha mierda por esa caja tonta bicanal, mucho antes de la tdt, internet o las consolas (si acaso, y con mucha suerte, el spectrum con los juegos en casette o la Atari 2600...). Deciamos pues que en aquellos oscuros (y a la vez luminosos) años cualquier cosa que emitian en alguno de los dos únicos canales era casi automaticamente un exito y se convertia en un icono para los adultos que seríamos.

El caso es que de esta serie no se acuerda casi nadie y es hora de reivindicarla: Turbo Teen, la serie trataba de un chico que se mete en un experimento y no sé porque movidas (como diría Jincli Minky en sus chistes resumidos) acaba con el poder de transformarse en un deportivo cada vez que toca algo caliente. Chungo? Si. Esto solo podia pasar en los 80...

A pesar de lo aparentemente inolvidable de esta premisa podeis hacer una prueba entre vuestros allegados e incluso vosotros mismos y descubrireis que 9 de cada 10 la han olvidado y jurarán o perjurarán que nunca la han visto o que solamente les quiere sonar un poco.

Sirva esto como homenaje a Turbo Teen y aquella transformación tan chula, siempre quise que mis manos se retorciesen hasta convertirse en ruedas y ahora ya he entendido que tendré que esperar  a cumplir 70 años y dar gracias a un superpoder llamado artritis.